Desde mi punto de vista de un solo ojo. El peso siempre ha estado en mi presente desde mi tierna edad. No la de ahora sino la del pasado.
Desde pequeña la frase típica que delgada eres y yo me miraba y a mi me gustaban mis piernas huesudas.
Mi adolescencia sin un gramo de grasa también me gustaba pero ay ya de adulta la cosa cambió. Vaya si cambio.
Tras ser madre los kilos están por todas partes mire por donde mire y ahora tengo un enemigo llamado eh tu!!!! La conocereis como báscula, aquella que la tengo por duplicada y que procuro esconder como ya me gustaría que se escondieran mis kilos. La duplicación no es por masoquismo, es porque tengo dos baños y es que las dos ¡eh tu! Se ponen de acuerdo y marcan lo mismo vaya hombre!!!!, hasta en eso están en mi contra.
Y hoy es otro día más que la miro y ilusa de mi creo que va a marcar el número ideal como hace años.
Espero que nos llevemos mejor en breve porque mi lucha comienza pero ese es otro relato que ya escribiré desde mi punto de vista de un solo ojo.